No eres tú

No eres tú

¿Qué debo hacer? —se preguntó—. Esta situación es insostenible. Si me quedo aquí terminaré por ser cera blanda en poder de estos dos. Por gusto o a la fuerza tendré que casarme con el tendero cuarentón. Y soportar, el resto de mi vida, la presencia de Millie y el asqueroso amor de ese monstruo. Por […]

El pasado vuelve aquí

El pasado vuelve aquí

No quedaba nada en su persona de aquella tímida Joan. Ni siquiera el nombre, pues cuando su madre murió y quedó llena de deudas y hubo de vender el comercio para hacer frente a ellas, cambió también de nombre para dejar definitivamente Nueva York. De ello hacía siete años. ¡Siete años!Se sentó en el borde […]

El profesor de felicidad

El profesor de felicidad

—Pero, Raf, hijo mío, ¿cómo pretendes tal cosa? Tu padre nunca te lo permitirá. Es absurdo, Raf, inconcebible en una persona como tú. Además, ¿no has viajado ya bastante? Tu padre te necesita en la fábrica. Ya no es un niño y el negocio necesita una mano dura que lo guíe. Tienes veinticinco años, has […]

Una chica valiente

Una chica valiente

María Victoria —Viky para sus hermanos— se hallaba con la frente pegada al cristal de la ventana. Era una joven de veinte años, no muy alta, de esbelto talle, muy distinguida. Su pelo tenía un tono caoba claro, fuerte y brillante, y ella lo peinaba hacia atrás despejando la cara, sin horquillas ni prendedores. Resultaba […]

El papá de Sallie

El papá de Sallie

El magnífico «Ford» de Jill Rutledge, de un tono esmeralda, haciendo juego con los ojos de su dueña, frenó ante una elegante cafetería y Jill saltó al suelo con agilidad, muy propia de su dinamismo. Miró a un lado y a otro, atisbó un grupo de amigos al otro lado de la cristalera y alzó […]

Un contrato original

Un contrato original

Joaquín e Inés, ambos de familias pudientes, salían juntos porque era lo que todos esperaban. Para Joaquín, sí que existía un amor hacia Inés pero para ella, esto no era así. Por medio de está relación estará un simple boticario llamado Arturo.

Un consuelo para ti

Un consuelo para ti

Fernando Gil —fuerte, no muy alto, treinta y seis años, químico de profesión—, detuvo el auto, lo aparcó en una esquina de la calle y saltó a la acera. Sin mirar a parte alguna atravesó la calle, empujó la puerta encristalada de una cafetería de moda y entró con aquel aire de persona reposada, desenvuelta, […]

Tú eres para mí

Tú eres para mí

Maud y Sandra Marshall entraron en el comedor particular, situado junto a la cocina, y mientras Maud asomaba la cabeza por la puerta, Sandra dejándose caer ante la mesa. Maud vestía un pijama negro y una bata oscura. Su cabello era rubio y lo llevaba enroscado en unos moñitos ridículos. Tenía veintidós años y unos […]

Surgió el amor

Surgió el amor

—Tú le convencerás, mamita. — Pero si es que ya traté de hacerlo, hija mía, y se enfadó muchísimo. Aduce, y tiene razón, que eres nuestra única hija, que desea verte en casa siempre que regresa de la clínica, que eres como un sedante para su fatiga…Esther se estremeció. Era una muchacha esbelta, no muy […]

Un marido por apuesta

Un marido por apuesta

He pasado el mes de agosto en un pueblecito de la costa asturiana. Estuve veraneando. Allí conocí a una familia que, como yo, disfrutaba de las grandes ventajas del mes de agosto. Nos hicimos amigos. Éramos vecinos y, un día, hablándole de mi trabajo (ella ignoraba que yo escribía), me refirió su historia. La consideré […]

Mi querida rebelde

Mi querida rebelde

—Curioso en verdad. Fea, delgaducha, y con unos horribles zapatos bajos, pero… ¡diantre!, qué ojos más impasibles y qué boca más desdeñosa y qué…—Oye, oye…—Original. Un temperamento diferente, Javier. ¿Te fijaste en sus manos? Nunca vi manos más bonitas, y además bebe blanco y con sus uñas pela las gambas… Una chica que me gusta.—A […]

Las inquietudes de Patricia

Las inquietudes de Patricia

—Se llama Hugh Perkins, de origen canadiense. Su padre fue un jardinero de tu castillo, pero el hijo nació con la energía suficiente pata detestar el servilismo y se emancipó de tal modo que hoy dicen —yo no sé si es cierto— que posee centenares de millones de dólares. Ya ves que digo centenares, no […]

La encontré en mi camino

La encontré en mi camino

Oliver se echó a reír de buena gana. Myrna se quedó impasible. —¿Una india? ¿Y por qué, mamá? —No lo sé. No me dice por qué ni qué intenciones son las suyas. Únicamente me pide que me prepare a recibir a una hija más… y estoy dispuesta.Al fin, Myrna salió de su altiva apatía. —¿Una […]

El compromiso de Ana

El compromiso de Ana

—He dicho que me escuches, Ana —tronó.Y Ana, que nunca le había visto tan enfadado, se menguó en la butaca y se hinchó de resignación. —Aquella simplísima compañía se convirtió, al cabo de los años, en una empresa importante, compuesta de quince barcos trasatlánticos. Y esta compañía pertenece mitad por mitad a los Espinosa y […]

Caprichos de millonario

Caprichos de millonario

A los treinta y tres años, Fred era un hombre muy conocido. Tan conocido y tan poderoso, que poseía un banco, ferrocarriles, minas, petróleo, buques de carga y una flota entera que le rendía muchas ganancias. Seguía siendo un hombre campanudo, un caprichoso millonario, el cual veía, quería y obtenía casi simultáneamente. Un hombre cuyo […]

Deseo un millonario

Deseo un millonario

—Es demasiado, papá —dijo Hugh al fin.El señor Fleming se agitó cual si lo sacudiera un vendaval.—¿Demasiado? ¿Has dicho demasiado? Es muy poco para lo que te mereces —gritó, alzando el brazo y sacudiéndolo vigorosamente—. Muy poco, ¿me entiendes? Te he perdonado muchas, pero por mi sangre te aseguro que ésta no te la perdono. […]

No te juzgo

No te juzgo

A Jennifer no le gustaba mentir, pero aun así sentía la necesidad de hacerlo una vez más. No podía contar a tía Vivian que Raymond Carbury, el hombre que destrozó su vida, había muerto. Aún le amaba y, aquella llamada, le hizo sentir que moría. Necesitaba ir al hospital, necesitaba verlo. Ojalá sintiese odio e […]

En pos de la fortuna

En pos de la fortuna

Era Leonor una chiquilla de veinte años, atractiva, provocadora y bullanguera, con unas ganas locas de cazar a un millonario. Leonor no era lo que se dice una mujer bella. Tenía múltiples atractivos, y quizá armas más eficaces para cazar a un hombre y volverlo loco que si fuera auténticamente una belleza. Pero, además de […]

Perdidos en la niebla

Perdidos en la niebla

Clark Baker era un tipo soberbio, de alta talla y fuerte tórax… la cabeza alzada, altiva, de dios griego y sin presunción. Tenía veintiocho años, una carrera sin finalizar, fama de hombre galante y no conocía ser en el mundo ante el cual se sintiera supeditado. Carecía de familia, la vida para él era un […]

El destino esperaba allí

El destino esperaba allí

—Bing…, es mi hermana y está muriéndose. En su lecho escribió esta carta, cuyo contenido su hija desconoce. Me pide, en su última hora, que la ampare. Si responsabilidad es para ti tenerla en nuestra casa, mayor responsabilidad es para tu conciencia saberla lejos y sola… Una mujer joven y sola… Ya sabes, Bing.—Sí —rezongó […]

No te separes de mí

No te separes de mí

Perry Winter se esforzó mucho en darle una buena educación a su hija mayor. Tres idiomas, independiente, inteligente y de gran belleza. Sin embargo, no podía aceptar que su hija trabajara, ¿por qué habría de hacerlo?, ¿acaso no tenía ya todo lo que quería? Pero Vikki no se conformaba con ser una mujer florero, ella […]

Eres una aventurera

Eres una aventurera

—El caso es —dijo blandamente—, que tú no me gustas. Yo soy caprichosa. Buenas tardes, César.La guerra silenciosa, pero evidente, estaba declarada entre ellos.César fue a responder, pero ya Marcela, bonita, elegante, preciosa, se alejaba calle abajo, cimbreando el cuerpo con sabía coquetería.César, sin dejar de mirarla, se dirigió al Simca aparcado ante el portal.Observó […]

Solo supe quererte

Solo supe quererte

Había salido de casa con un propósito y mal que le pesara a nadie, iba a llevarlo a cabo.Divisó a los que esperaban el «bus».Todos los días ocurría igual, pero él jamás tuvo la ocurrencia de detenerse ante ellos invitando a Kira…¿Si sería tonto?Estaba profunda y apasionadamente enamorado de ella. Era su primer amor. No […]

Te defiendo sin amor

Te defiendo sin amor

Max dio una patada en el suelo.Max Woolrich nunca perdía la serenidad.Judith lo sabía bien, y, no obstante, desde hacía seis horas era un manojo de nervios, convertido en una humillación y una indignación indescriptibles—Puedes pagar la fianza, Max —dijo la muchacha quedamente—. No sé si podré soportar esto. Además, si no quieres, si tanto […]